Para comprender mejor qué es la endometriosis, cuáles son sus síntomas, sus consecuencias, cómo diagnosticarla y cómo tratarla, primero es preciso explicar lo que es el "endometrio", palabra de la cual deriva el nombre de esta enfermedad. El endometrio es una fina capa que reviste internamente el útero y se transforma a lo largo de cada ciclo menstrual para eventualmente acoger un embrión. En cada inicio del ciclo esta capa, también conocida como mucosa endometrial, va aumentando de espesor y sufriendo cambios en el intento de, una vez ocurriendo una fecundación, albergar una gestación que en ella se instalará. Tales células solamente existen en el cuerpo de la mujer. Hombres no tienen células de endometrio en su organismo, una vez que no tienen útero y, hasta el presente momento, son incapaces de gestar. En cada ciclo que no resulta en un embarazo, el organismo femenino libera esta capa no utilizada que, al desprenderse y ser descartada da origen a un sangrado, denominado menstruación. Esta mucosa endometrial, específica para acomodar una gestación que se inicia, debe estar presente en solamente una región del cuerpo: dentro del útero. Sin embargo, el 10% de las mujeres se diagnostican como portadoras de células endometriales en otras áreas del cuerpo. El endometrio "ectópico", o sea, fuera del lugar donde debía estar es considerado como una alteración que recibe el nombre de "endometriosis".